De Limpiabotas a Ingeniero Historia de Resiliencia en Bolivia

## De Limpiabotas a Ingeniero: Un Ejemplo de Resiliencia y Determinación

**La Paz, Bolivia –** La historia de Ramiro Quispe, un joven de 28 años originario de El Alto, Bolivia, ha resonado a lo largo del país como un potente recordatorio de la fuerza de voluntad y la capacidad humana para superar las adversidades. Ramiro, que pasó gran parte de su infancia y adolescencia limpiando zapatos en las frías calles de La Paz, se ha graduado recientemente con honores como Ingeniero en Sistemas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), demostrando que el origen no determina el destino.

La vida de Ramiro no ha sido fácil. Huérfano de padre a temprana edad, se vio obligado a contribuir al sustento familiar limpiando zapatos desde los 8 años. Madrugaba cada día para asegurar un buen puesto en el centro de la ciudad, enfrentándose al frío, la discriminación y las dificultades económicas. A pesar de las extenuantes jornadas, Ramiro nunca abandonó su sueño de estudiar.

“Recuerdo que mientras lustraba los zapatos de la gente, veía a estudiantes universitarios pasar. Anhelaba estar en su lugar, aprender y tener la oportunidad de construir un futuro mejor para mí y mi familia”, relata Ramiro con una mezcla de emoción y orgullo.

Ahorrando cada centavo ganado, Ramiro logró terminar la escuela secundaria nocturna mientras continuaba trabajando a tiempo completo. La dedicación y el esfuerzo invertido le permitieron ingresar a la UMSA, una de las universidades más prestigiosas de Bolivia.

Sin embargo, el ingreso a la universidad solo representó el comienzo de otro desafío. Ramiro continuó limpiando zapatos durante sus estudios universitarios para cubrir sus gastos y ayudar a su madre y hermana. Compaginaba largas horas de estudio con las jornadas laborales, a menudo sacrificando horas de sueño y momentos de descanso.

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“Hubo momentos en los que sentí que no podía más. El cansancio era abrumador y la presión, tanto económica como académica, era intensa. Pero siempre me acordaba de mi madre, de mi hermana y de todos aquellos que me apoyaron. Ellos eran mi motor”, confiesa Ramiro.

El esfuerzo de Ramiro no pasó desapercibido. Profesores y compañeros de la UMSA lo apoyaron y lo animaron a seguir adelante. Algunos incluso le ofrecieron trabajos a tiempo parcial relacionados con su carrera para que pudiera adquirir experiencia práctica y aliviar su carga económica.

Hoy, Ramiro Quispe es un ingeniero en sistemas graduado con honores, listo para enfrentar los desafíos del mundo laboral. Su historia se ha convertido en un símbolo de esperanza y perseverancia para muchos jóvenes bolivianos que se enfrentan a circunstancias similares.

“Quiero demostrarle a todos que no importa de dónde vengas, ni cuáles sean tus dificultades. Si tienes un sueño y trabajas duro por él, puedes lograrlo. Espero que mi historia inspire a otros a no rendirse y a luchar por sus metas”, concluye Ramiro, con una sonrisa que ilumina su rostro y refleja la satisfacción de haber superado todos los obstáculos. Ramiro ya ha recibido ofertas de trabajo de varias empresas de tecnología y planea utilizar sus conocimientos para contribuir al desarrollo de su comunidad. Su historia es una prueba fehaciente de que la resiliencia, la determinación y el apoyo comunitario pueden transformar vidas y construir un futuro mejor.

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